Esta es la conclusión del último Informe GEM España 2014, cuyos datos se dieron a conocer la pasada semana. No obstante, la Tasa de Actividad Emprendedora (TAE) crece levemente en este ejercicio respecto a 2013, pasando del 5,2 al 5,4%.

El Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) está coordinado en España por el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) y la Asociación RED GEM España, la Fundación Rafael del Pino y Banco Santander, a través de Santander Universidades. Elaborado con datos obtenidos a partir de más de 25.000 encuestas a la población y a expertos realizadas por 15 equipos de investigadores de todo el país, recoge las principales características de la dinámica emprendedora en España. La Fundación CEL – Iniciativas por Lugo forma parte desde hace años del panel de expertos de este informe para el ámbito de la Comunidad Autónoma de Galicia.

Según el GEM 2014 la actividad emprendedora en España se estabiliza, aunque continúa perdiendo calidad. Si bien crece levemente la TAE respecto a 2013, sigue en niveles inferiores a las tasas alcanzadas en los años previos a la crisis (2006 – 2008, donde se llegaba al 7%), y por debajo de la media europea.

También se percibe un peso importante de emprendedores “nacientes” (con negocios de menos de 3 meses de actividad), frente a emprendedores que han logrado consolidar su negocio, lo que también resta peso a la actividad emprendedora.

Menor innovación

Igualmente, de nuevo tiene un peso importante el emprendimiento motivado por la necesidad: desde 2009 la cifra de quienes iniciaron un negocio por necesidad ha aumentado continuamente hasta casi duplicarse, situando este índice en España 12 puntos por encima de la media de los países impulsados por la innovación. Por el contrario, el emprendimiento surgido a partir de oportunidades ha ido descendiendo desde el 2009 -cuando alcanzaba el 80% de la TEA- llegando a perder 15 puntos porcentuales.

En resumen, el informe refleja los efectos de la crisis en el aumento de empresas creadas por personas desempleadas o con serias dificultades para incorporarse al mercado laboral, un emprendimiento de peor calidad pues en numerosas ocasiones, estas empresas son menos innovadoras y menos competitivas, además de con menor durabilidad en el tiempo.

Según el informe, “el perfil de los nuevos negocios creados en España corresponde al de una empresa de pequeño tama­ño (1-3 empleados) que presta servicios principalmente a consumidores locales y carece de una aspiración firme para crecer”. Señala también que “siete de cada diez nuevas empresas se concentran en el sector de servicios, cinco de cada diez nuevos negocios pertenecen a autoempleados (que no emplean a más personas), seis de cada diez no tienen ninguna orientación innovadora, y siete de cada diez manifiestan no tener vocación internacional durante sus primeros 3-4 años de existencia”. Estas características “no impulsan la competitividad del país”.

El Informe GEM España incorpora también datos exhaustivos sobre el perfil del emprendedor español (edad, formación, facilidades y obstáculos del entorno…) y monográficos sobre emprendimiento social y educación en emprendimiento, de interés para consulta.

Ver Informe

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