GEM Galicia, de cuyo panel de expertos forma parte la Fundación CEL desde hace años, presentó recientemente el Informe GEM Galicia 2019-20, que en esta ocasión retrata la situación del emprendimiento gallego antes de la irrupción de la COVID-19 al tiempo que permite trazar las líneas del futuro inmediato.

Según el informe, la crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus sin duda repercute en la actividad emprendedora de Galicia, pero el impacto no resulta tan demoledor como cabría esperar. Así, el estudio apunta que, por ejemplo, “en abril tan sólo el 4% de los futuros emprendedores habían abandonado sus planes de emprender mientras que un 35% los había paralizado. Frente a ellos, un 45% señalaba que cambiaría el modelo de negocio previsto para continuar con su intención emprendedora”.

Por otra parte, el informe destaca también el importante papel  que cumple el emprendimiento femenino, y en el ámbito rural, en Galicia: “ellas, con un claro empuje en cuanto a la puesta en marcha de proyectos empresariales con un cierto recorrido, y el entorno fuera de las ciudades como nicho de oportunidades”, se destaca desde GEM Galicia.

Índice TEA

Por otra parte, el estudio reseña que el índice TEA (Total Entrepreneurial Activity) cae ligeramente este año situándose en 5,3%; esto quiere decir que aproximadamente 5 de cada 100 personas de entre 16 a 64 años (población activa) estaban involucradas en procesos emprendedores (entre 3 y 42 meses de actividad empresarial). De ellas, el 53% eran autónomos y el 41% tenían entre 1 y 5 empleados; el 48% de las iniciativas estaban orientadas al consumo. De estos emprendedores, el 28% tienen estudios universitarios.

Además, en 2019 se afianza el pulso del emprendimiento femenino que, con un TEA de 6,8% (frente al 3,7% masculino), ocupa una situación de liderazgo si lo comparamos con el resto de comunidades autónomas en España, solo superada por Cataluña. Este liderazgo se refuerza en el caso de emprendimiento no universitario, donde el 74% de los casos son iniciativas femeninas, mientras que en el contexto universitario este porcentaje cae al 27%. Atendiendo a sus características, en su mayoría se trata de iniciativas empresariales del sector servicios a empresa (47%), de pequeña dimensión (62%), y situadas
en entornos urbanos (71,7%). En este ámbito, cabe destacar el significativo crecimiento del emprendimiento rural, que pasa del 16,7% en 2018 al 28,3% en 2019, lo que puede reflejar que un contexto rural puede ser nicho de oportunidades emprendedoras con capacidad para consolidarse en el futuro. Por último, las empresas consolidadas, esto es, con más de 3 años y medio de actividad, representaban el 7% de la población gallega, lo cual unido a las empresas más jóvenes sitúa a un 12% de la población involucrada en algún tipo de iniciativa empresarial.

Descargar Informe GEM 2019 – 2020