La Fundación CEL viene de celebrar una nueva reunión del órgano de gobierno de la entidad, la primera en formato telemático, adaptándose así esta convocatoria a la «nueva normalidad» derivada de la crisis sanitaria de la COVID-19.

La reunión se desarrolló como viene siendo habitual, con una exposición de las actividades realizadas a lo largo de los últimos meses, plan de actuación para el ejercicio o aprobación de cuentas, si bien estuvo muy presente la crisis del coronavirus y su impacto tanto en la actividad de la Fundación como en la de las empresas y emprendedores de la provincia de Lugo.

En este sentido, se informó, entre otras cuestiones, de la decisión de la Fundación CEL de exonerar las cuotas a sus viveristas durante la vigencia del estado de alarma, y de las numerosas, positivas y solidarias iniciativas surgidas en el entorno empresarial provincial, entre ellas las de miembros del patronato como Agroamb, Macrocopia, Ams Lab, Caixa Rural Galega, Abanca, o el arduo trabajo de análisis legislativo y asesoramiento de la CEL, y que recibieron la felicitación del presidente de la Fundación, Luis García Santalla.

Respecto a la actividad desarrollada, se informó de las visitas del programa Atrévete, la actividad de apoyo al cooperativismo con el amparo de la Rede Eusumo o el arduo trabajo de apoyo a emprendedores desplegado a través de las aceleradoras BFAero y ViaGalicia y del propio programa de viveros de empresa de la Fundación CEL.

En general, y a pesar de la situación de cierto impás e incertidumbre derivada de la declaración del estado de alarma, la actividad de la entidad se mantiene en la línea de los últimos ejercicios, pues la crisis sanitaria no supuso un parón total del trabajo, sino un período transitorio en el que se recurrió a herramientas como el teletrabajo o la videoconferencia para no dejar de prestar servicio en Lugo a la tan necesaria iniciativa emprendedora.